El Museo de Historia Natural y el Museo de Antigüedades de Rouen son objeto de un amplio proyecto de renovación arquitectónica y museográfica. Esta transformación replantea la totalidad del sitio para fusionar ambas instituciones en un equipamiento único gestionado por la Reunión de Museos Metropolitanos.


El proyecto establece una nueva identidad urbana y vegetal. Refuerza la atractividad del museo, mejora las condiciones de acogida y accesibilidad, al mismo tiempo que hace el lugar más claro y abierto hacia la ciudad.

Los espacios exteriores se diseñan para crear un recorrido fluido, acogedor y seguro para todos los visitantes. El sitio se concibe como un cofre vegetal en el corazón de la ciudad, una verdadera respiración urbana inscrita en la dinámica de renaturalización local. La vegetación desempeña un papel estructurante, organizando las atmósferas y los usos, al mismo tiempo que fomenta la biodiversidad. Alrededor del edificio principal, una sucesión de jardines temáticos crea un mosaico de espacios por descubrir: jardines pedagógicos, zonas lúdicas, terrazas y espacios de descanso.

El césped central, más sobrio, pone en valor la arquitectura y se convierte en un espacio polivalente destinado a exposiciones temporales, eventos culturales o reuniones públicas. Los espacios de uso cotidiano se organizan a lo largo del pasaje urbano, entre sombra y luz, creando una transición suave entre el museo y la ciudad. El proyecto ofrece una experiencia sensible y evolutiva, donde patrimonio, naturaleza y cultura dialogan en armonía, convirtiendo al museo en un lugar vivo, abierto y sostenible.


