El proyecto Boreal se inscribe en la dinámica de transformación urbana y paisajística del puerto de Dunkerque. Entre horizonte industrial y apertura marítima, configura un territorio de transición donde se exploran nuevas formas de habitar y de trabajar. La ambición es crear un lugar vivo, evolutivo y resiliente, reflejo del paisaje portuario que prolonga y reinterpreta.

El diseño se organiza en torno a una trama paisajística potente que conecta los edificios, los espacios públicos y los recorridos. Esta estructura vegetal, salpicada de claros, depresiones ajardinadas y suelos permeables, favorece la biodiversidad, la gestión sostenible de las aguas pluviales y la creación de ambientes variados. El suelo, concebido como un material vivo, se convierte en el soporte de una nueva ecología urbana.


Los espacios exteriores prolongan la arquitectura de Hérault Arnod en un diálogo de materiales y usos. Hormigón visto, acero galvanizado, madera y vegetación se entrelazan, evocando tanto la memoria industrial del sitio como la modernidad de su reconversión. Las circulaciones peatonales y los espacios de descanso se integran de manera natural en este paisaje abierto, propicio para los encuentros y la convivialidad.

El proyecto presta especial atención al confort de uso y a la durabilidad: selección de plantas adaptadas al clima marítimo, suelos drenantes, mobiliario robusto y duradero. La iluminación, sobria y controlada, acompaña los usos nocturnos al tiempo que realza la materialidad del lugar.
Boreal es un paisaje de reconquista y equilibrio, entre memoria y futuro. Un lugar donde la naturaleza, la arquitectura y la luz se combinan para ofrecer un nuevo horizonte habitado.

