El proyecto del grupo escolar del Bois du Bohy se arraiga en un sitio excepcional, al borde del bosque, donde el paisaje se convierte en un verdadero protagonista educativo. La ambición de Espace Libre ha sido concebir una escuela-jardín, en la cual la arquitectura se desvanece en favor de la vegetación y donde los niños crecen en contacto directo con la naturaleza.

Desde el boceto inicial, la preservación y puesta en valor de los árboles notables del lugar han guiado la implantación del proyecto. Estos grandes ejemplares, conservados como referentes identitarios, ofrecen sombra, frescor y continuidad paisajística a los espacios exteriores. El árbol situado en la entrada del establecimiento se convierte así en un símbolo fuerte, tanto pedagógico como simbólico.


Los patios se conciben como prolongaciones del paisaje. El patio de educación infantil, diseñado como un claustro protector, integra terrazas de madera, juegos naturales y huertos pedagógicos. Ofrece a los más pequeños un universo acogedor, propicio para la imaginación y el descubrimiento sensorial. El patio de educación primaria, por su parte, se abre hacia el borde boscoso y se despliega en terrazas adaptadas al relieve, combinando zonas de juego activo, jardines compartidos y aulas al aire libre. Un huerto, una laguna pedagógica y espacios de observación de la biodiversidad permiten a los niños experimentar y comprender los ciclos de la vida.


El proyecto también integra una gestión ecológica del agua, transformada en un recurso lúdico y pedagógico gracias a los “ríos” que atraviesan los patios y a una laguna que fomenta la biodiversidad. Las cubiertas vegetales, los canales de drenaje y los diferentes estratos de plantación contribuyen a la regulación climática, refuerzan el confort de uso y enriquecen los hábitats naturales.

