El Campus del Liceo Internacional Normando Louis de Broglie se sitúa en la meseta de Roumois como un equipamiento de gran envergadura, concebido bajo una lógica de campus abierto, ajardinado y continuamente accesible. El proyecto desarrolla una auténtica estructura de espacios exteriores, concebidos como la matriz de la vida cotidiana del liceo y como interfaz con el amplio paisaje normando.


A escala del plan general, la organización alterna espacios abiertos (patios, plazas, estacionamientos, áreas recreativas, claros) y espacios plantados estructurantes (bordes de vegetación, bosquetes, macizos de arbustos y plantas perennes, praderas, zanjas de retención). Este juego de llenos y vacíos configura un conjunto legible, donde el paisaje asegura la coherencia global y conecta las distintas unidades del programa (liceo, internados, viviendas).




Las zanjas paisajísticas conforman la estructura hidráulica y espacial del campus: guían los recorridos, organizan los subespacios y se convierten en auténticas interfaces vivas entre los edificios. Al gestionar de manera natural las aguas pluviales, contribuyen a la resiliencia climática del sitio, a la vez que ofrecen ambientes frescos y ajardinados.




Los espacios libres se conciben como una red social y funcional: prolongan las circulaciones internas formando una malla continua, conectada con los recorridos existentes de Bourg-Achard y con los bordes naturales del sitio. Estas secuencias exteriores no son simples vacíos entre edificios; constituyen lugares de parada, transición y encuentro. El corazón del campus es su expresión más significativa: un gran espacio multifuncional y apropiable, que conecta los polos de enseñanza, alojamiento y vida cotidiana.





Los accesos y plazas se han diseñado bajo una lógica apacible: la llegada al campus se realiza desde la nueva vía, en torno a una plaza principal estructurada por la vegetación. Los flujos escolares y de visitantes se organizan de manera clara, en conexión con la parada de autobús y las zonas de bajada rápida, generando un ambiente acogedor y protegido.

El CLIN Louis de Broglie afirma una filosofía de campus en la que el paisaje desempeña un papel central: soporte de los usos, herramienta ambiental e identidad compartida. Un liceo cuyos espacios exteriores se convierten a la vez en marco de trabajo, lugar de convivencia y apertura al territorio de Roumois.